
La frase estremeció al Cementerio Municipal de Guaymallén cuando un hombre completamente vestido de negro ingresó buscando tierra de tumbas, generando miedo e incertidumbre entre visitantes y trabajadores del lugar.
“La muerte me persigue… y va a comerme el corazón”.
La frase estremeció al Cementerio Municipal de Guaymallén cuando un hombre completamente vestido de negro ingresó buscando tierra de tumbas, generando miedo e incertidumbre entre visitantes y trabajadores del lugar.
A 30 años del brutal crimen del pequeño Yoryi Godoy, cuyo descanso eterno se encuentra en este cementerio, el episodio reavivó historias oscuras, rituales extraños y relatos paranormales que desde hace décadas rodean este lugar.
Empleados aseguran que no es la primera vez que encuentran “trabajos”, muñecos, amarres y objetos vinculados a rituales en distintos sectores del cementerio. Incluso hablan de apariciones y personajes que frecuentan el predio dejando escenas inquietantes.
👁️🗨️ ¿Qué buscaba realmente este hombre?
¿Simple locura… o algo mucho más oscuro?
📍Cementerio de Guaymallén – Mendoza
🎙️ Testimonios que helaron la sangre.