Por Marco Bustamante*
01 El paciente fantasma del hospital de Chaco –
02 El farolito –
03 El fantasma de Boquerón –
04 La casa Cruz – Ubicada en Pampa Aguado, a tan sólo 4 kilómetros de la calle 51, en un amplio predio verde, pertenecía a la familia de inmigrantes búlgaros de don Naiden Ivanoff. La casa comenzó a ser construida en el año 1945 y fue habitada por la original familia hasta fines de 1948. Dicen que Naiden se consideraba un enviado de Dios y que el lugar había sido señalado por el Señor. El principal misterio que corre sobre esa construcción es su forma. La vivienda fue hecha sobre una represa debidamente rellena para realizar los cimientos y su arquitectura refleja un trabajo artístico. Está construida apuntando perfectamente a los cuatro puntos cardinales. Abandonada durante años, la casa presentaba un triste aspecto que ocultaba toda su belleza arquitectónica. Lugar escogido para aventuras de coraje adolescente, y para misteriosos cultos y rituales, la vivienda fue cayendo en un aura de misticismo y deterioro. La reconstrucción permitió recuperar el edificio y el amplio predio para actividades al aire libre. En febrero 2011, la misteriosa Casa Cruz fue declarada Patrimonio Histórico de la Ciudad. Además de la vivienda, el predio brinda un atractivo ambiente natural de bosquecillos de flora autóctona y espacios de recreación familiar.
05 La Mansión embrujada de Chaco (Las Palmas)
06 La Viuda – Relatos sobre almas en pena o figuras fantasmales que habitan el monte, como la Viuda, que vengó su abandono o una bruja que vaga en la noche, según el folklore regional.
07 El Silbaco –
08 El viborón del Pilcomayo –
09 La mujer caníbal –
10 Yaguareté-Avá – brujo que se transforma en jaguar
11 Sacháyoj –
12 Ehéie es el nombre de una bella mujer que cometió un pecado imperdonable para esa cultura y por tanto, recibió un castigo divino. Por ese castigo, «numerosas víboras anidaron en su vientre, las que dieron muerte primero a su marido, picándole el pene, y luego a los jóvenes que se acostaban con ella». También se dice que «como todos la deseaban, por ser muy atractiva, fueron muchos los que perdieron la vida a causa de los reptiles venenosos, sin que ella pudiera evitarlo». «Afligida, la gente pidió ayuda a Ahóusa, el dios Carancho, quien descubrió la causa por la que morían los hombres y ordenó que quemaran a la mujer maldita incendiando el monte en el que vivía». Según el relato, lo peor vino después. Ehéie no murió con el fuego. Al menos, no del todo. «Cuando Ahóusa fue a remover lo que había sido su cuerpo, vio que algo se movía: era un vampiro que había nacido de sus restos. Antes de volar, éste le anunció que se dedicaría siempre a chuparles la sangre».
13 Huedaic – genios malignos que habitan esteros o superficies acuáticas de escasa profundidad, asustando a los hombres que pescan en las lagunas o causando desastres naturales como el hecho mítico de La Cangayé, laguna traga-gente de la mitología Guaycurú. Estos Huedaic aparecían con frecuencia en la Laguna del Tigre, zona de General San Martín, donde los aborígenes evitan bañarse en sus aguas pues temen el enojo de estos seres. Existe toda una mitología respecto de estos seres pequeños, negros y peludos, que tienen relación con esta extraña laguna de gran profundidad y que jamás se seca, ni aún en épocas de intensa sequía.
14 – Pitet (Tobas) visualizado como un esqueleto con alas mitad hombre y mitad pájaro
15 – Nwaxanaxanaq o golpeador, dueño y habitante de los palmares
16 – Los Huasholé, enanos del monte que pueden conceder poderes a los cazadores
17 – El Yaguarón: criatura fabulosa con cuerpo de serpiente, cabeza de perro y grandes colmillos, el cual vive en cavernas subterráneas o en las márgenes del río cercano a las islas.
18 – El uturuncu es un ser mitad humano y mitad animal que vaga por el campo al atardecer en busca de una presa para devorar. Parece un hombre común, un habitante más del pueblo. Es correcto, saluda a todo el mundo y tiene trabajo. Sin embargo, lleva puesto un collar que no es de metal ni de tela, sino de piel de animal. Ese objeto le permite transformarse, durante la puesta de sol, en un felino peligroso sediento de sangre, al que se le conoce como “uturuncu”. Se distingue de un yaguareté o de un gato montés porque tiene una característica física peculiar: la quinta garra de sus patas. Todos los animales tienen cuatro, pero él posee cinco como las personas, debido a que es un humano que se transforma en animal.
19 – Tata Yehasa El tradicional paso por las brasas o ‘tatá yehasá’ tiene origen pagano, por coincidir las fechas del nacimiento de San Juan Bautista con el solsticio de verano que se celebra en España, adorando al Dios del Sol, donde se prendían grandes hogueras y se saltaba sobre ellas. La devoción a San Juan Bautista ante todo, es destacar su fe cristiana, ya que dio su vida por su fe, sus principios y fidelidad a Cristo y su Evangelio. Los rasgos principales de la fiesta de San Juan son las fogatas, quema del muñeco y caminar sobre las brasas.
20 – Los “hechiceros” guaycurúes –
*Marco Bustamante es periodista investigador especializado en fenómenos sobrenaturales. Su búsqueda constante de los más variados misterios lo ha llevado a desarrollar múltiples contenidos periodísticos y audiovisuales, consolidándose como el referente indiscutido en la temática OVNI en la Argentina.