Por Marco Bustamante | ALTOMISTERIO A mediados de febrero de 1996, una extraña luz comenzó a aparecer sobre el cerro Verdún, en Minas, Lavalleja, Uruguay. La hora “elegida” parecía estar comprendida entre las 20:00 y las 20:30. Muchas personas, sobre todo del barrio Venecia de esa localidad, pudieron observar la luminiscencia durante varias jornadas.
A continuación, ALTOMISTERIO rescató de su archivo una nota publicada por el diario La Unión, el viernes 16 de febrero de 1996.
El periodista de La Unión prefirió aguardar el desarrollo de los acontecimientos y, sobre las 20:30 de la noche anterior, una llamada lo puso sobre la pista, indicándole que el extraño fenómeno había aparecido nuevamente.
Tras la oportuna comunicación realizada por Bautista Tolosa, vecino del barrio Venecia —con quien ya se había mantenido un diálogo previo por el asunto— nos dirigimos hasta su domicilio, desde donde se avistaba, al igual que desde otros puntos de la ciudad, una luz extraña amarillenta que, por momentos, se tornaba azulada y rojiza. Aparecía estática, como colgada del cielo, realizando luego movimientos oscilantes y trasladándose, aparentemente, hacia una zona cuya dirección podría ser Migues o Estación Solís.
A esta altura todos nos preguntamos: ¿estamos en realidad ante la aparición de un OVNI o frente a otro inusual fenómeno? Obviamente, esta es la pregunta que se hacen prácticamente todos quienes han tenido la posibilidad de observar el hecho. Mientras unos son más escépticos y buscan atribuirle algún sentido “convincente” al fenómeno, otros afirman que seguramente se trata de un platillo volador.
A continuación recogimos dos testimonios de vecinos. El primero es el de Bautista Tolosa, quien relata cómo se desarrollaron los acontecimientos el pasado lunes, cuando ocurrió el primer “avistamiento”.
El segundo testimonio es el de María Amalia Cotro de Cedrés, quien está totalmente convencida de que efectivamente se trata de un OVNI y nos cuenta lo sucedido anoche, al tiempo que afirma que el pasado miércoles —también entre las 20:30 y las 21:00— volvió a suscitarse el fenómeno, que fue apreciado por otro grupo de vecinos.
“Primero fueron los gurises quienes vieron una luz que estaba al costado de la Virgen, y yo les dije que no embromaran, que estaban viendo visiones”, comenzó diciendo.
A los pocos minutos, “los botijas volvieron a insistir, diciéndome que la luz se había movido y que estaba, como quien dice, frente a la Virgen”.
Cuando nuestro entrevistado salió de la casa, efectivamente, “vi una luz grande, y entonces pensé que realmente había algo raro ahí. Así que decidí llamar a los periodistas de la televisión”.
Era de un tamaño “como del interior de una cubierta de 12” y “hay que descartar totalmente que se tratara de una estrella o un meteorito”.
Agregó que “esa luz estuvo frente a la Virgen nunca menos de diez minutos y luego se corrió hacia el lado de la antena de microondas de Antel”. En un determinado momento, “aparentaba que el objeto descendía, pero lo que sucedió en realidad —como comprobé al otro día— es que el cerro tiene dos cinturas, y por eso me dio la impresión de descenso desde el lado en que yo estaba. Porque los muchachos de la televisión, que estaban más cerca de la cantera, se dieron cuenta enseguida cómo era la cosa”.
Añadió que “después desapareció, pero en ese rato que estuvo alto, derecho, frente a la Virgen, los gurises, con la mira telescópica del rifle, me hicieron ver que de un lado tenía un destello más rojo y pequeño”.
Al otro día, “incluso le dije a mi familia que era mejor no seguir comentando el asunto, porque tantas veces hemos criticado este tipo de cosas —porque soy escéptico con estos temas— que ahora nos van a criticar a nosotros”.
Pero cuando los colegas de la televisión llegaron y le manifestaron que tenían la filmación, “entonces sí nos decidimos a hablar en los medios, porque sabemos que hay un testimonio más allá del de mi familia y otros vecinos”.
“La nave estuvo un rato largo sobre el cerro, oscilando, con movimientos horizontales. De pronto tomó una gran velocidad y descendió hasta quedar un poco más abajo de la Virgen. Aparentaba ser una nave chica e intenté apreciar si existía una nave madre, pero no la vi en las proximidades o hasta donde mi vista alcanzaba. El color de la luz era amarillento, muy fuerte, pero cuando estaba sobre la Virgen hizo destellos azules”.
“Decidí acercarme en el auto, con mi hijo. Cuando comenzó a irse, parecía dirigirse hacia la ruta 12. De a poco fue adquiriendo un color rojizo. La seguimos hasta donde pudimos, pero no quisimos seguir adelante porque quién sabe hasta dónde iríamos de continuar con la persecución”.
“Estoy estudiando sobre el tema y sigo a Sixto Paz, quien ya había anunciado esto; es decir, que este es el año de los avistamientos. Una cantidad de compañeros de aquí, de Minas, fueron para Perú porque este sábado, en el desierto de Chilca, está anunciado un gran avistamiento. Nosotros pensamos hacer meditación desde acá. El sábado a las tres de la tarde salimos, pero creo que vamos a estar errados si vamos, como está previsto, para el lado del Arequita, porque aparenta que el fenómeno se va a dar de este lado (hacia el Verdún), aunque allá también es muy tranquilo y ya se han visto cosas por esa zona”.
En definitiva, entre el escepticismo y la franca seguridad de que lo avistado es una nave alienígena, es evidente que a los habitantes les llama la atención lo ocurrido en el cerro Verdún. Y la interrogante queda planteada:
¿qué son esos extraños fenómenos en el cielo?